MEDITACIÓN

Ocho pasos a la plenitud

 

Lama Langri Tangpa (s.XI)

 

  1. Determinado a obtener el mayor beneficio posible para todos los seres que superan incluso a una joya que concede los deseos, voy a tenerlos como lo mas precioso en todo momento.

  2. Cuando esté en compañía de otros voy a considerar que mi felicidad es menos importante y desde lo mas profundo de mi corazón voy a tenerlos como lo mas supremo.

  3. En todas las acciones vigilaré mi mente y tan pronto como aparezca una emoción negativa poniéndome en peligro a mi y a los demás, la afrontaré firmemente y la apartaré.

  4. Siempre que encuentre a una persona de naturaleza mala, desbordada por la energía negativa y el intenso sufrimiento, estimaré a esta rara persona como si hubiera encontrado un precioso tesoro.

  5. Cuando los demás, por envidia, me maltraten con ofensas, calumnias o desprecio, practicaré aceptando la derrota y ofreciéndoles la victoria.

  6. Cuando alguien a quien haya ayudado y en quien he depositado una gran confianza me haga daño terrible, practicaré considerándole como mi maestro supremo.

  7. En pocas palabras, ofreceré tanto directa como indirectamente cualquier beneficio y felicidad a todos los seres, mis madres. Practicaré en secreto tomando sobre mi todas sus malas acciones y sufrimiento.

  8. Percibiendo todos los fenómenos como ilusorios mantendré todas estas prácticas a salvo de las tachas de las ocho preocupaciones mundanas y libre de ataduras, liberaré a todos los seres de la esclavitud de la mente descontrolada y de los resultados de sus acciones.

 

Que todos los seres sean felices.

Que todos los seres alcancen la paz.

Que todos los seres esten protegidos.

Que todos los seres se iluminen.

Que todos los seres logren equilibrio emocional.

Que asi sea y asi será.

 

 

 

'Hay algo en nosotros que es invulnerable, algo verdaderamente puro, es algo que nada puede alterar ni

destruir y, que no puede ser modificado por los cambios y agresiones cotidianos.' 

Juan Manzanera

 

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La Meditacion es la base del Yoga. Aprendemos a meditar con ejercicios básicos como llevar la atención

a la respiración. Estas pautas se aprenden en las clases para integrarlas en nuestra vida diaria

proporcionando armonia y felicidad.

La Meditación es una práctica definitiva para profundizar en la conciencia. Es facil darse cuenta, desde

los primeros pasos, de que no se trata de un camino lineal, que el camino de la Meditacion esta

interrelacionado con todo y sin duda esto requiere cierto desapego de los pensamientos. Una vez que se

ha sentido, vivido o vislumbrado de alguna manera, ese punto de lucidez,  (no que me haya informado,

pensado) irrumpe una atención directa.

Desde la esencia que somos. El darse cuenta, basado,en tomar conciencia, enfocar, es siempre

aquí, en este instante y ofrecerte a tí misma, tú presencia genuina en cada momento, la capacidad de

reconocer que cada momento es un regalo de la Vida. Alegria pura y contenida.

En el Zen, esto recibe el nombre de 'Gozo de la Meditación'.

 

 

 

LA VERDADERA FUENTE

¿ Donde encontraré la cadena de los Himalayas?. Hay en mí una cima muy potente y elegante, que se alza perdida entre la niebla y las nubes.

Escalemos juntos esa montaña sin nombre, sentémonos en la inmemorial piedra verde-azul. Contemplando el silencio como teje el tiempo, el hilo de seda que crea la dimensión llamado espacio.

¿Hacia donde discurre el Ganges?. En mí, se abre un río sinuoso. Ignoro las profundidades y la montaña de donde nace. Sus aguas plateadas serpentean hacia un destino desconocido noche y día.

Vayamos juntos, y echemos un bote a su corriente bravía para encontrar juntos nuestro camino, de todos los seres. 

¿A qué galaxia llamaré Andrómeda?. Hay en mí un río de estrellas que se desplazan en silencio junto a millones de estrellas brillantes.

Alcemos juntos al vuelo, el sonido de nuestras alas el batir llegará hasta el más remoto `planeta'. ¿A qué especie llamaré homo sapiens.

Hay un niño  pequeño, su mano izquierda descorre la cortina de la noche, su mano derecha sostiene un girasol, su antorcha. Los dos ojos del niño son estrellas, sus cabellos vuelan en rizos al viento.

Acerquemonos juntos al niño y preguntemos ¿que buscas? ¿a donde vas? ¿donde está la verdadera fuente? ¿cuel es tú destino final? ¿cuales son los caminos de regreso?. El niño pequeño solo sonríe.

Maestro Zen